¡Hola, hola, hola! ¿Qué tal va todo por aquí? Espero que bien como poco. Hoy voy a continuar mostrándoos fotos de mi viaje a Italia, esta vez toca Pompeya, pero tranquilas que esto no se va a convertir en un blog de viajes, la semana que viene volveré a la temática normal que suelo tratar por aquí, paciencia corazones. 

Habréis oído 20.000 cosas de Pompeya, habréis visto 10.000 por los medios de comunicación pero de verdad que aún así cuando llegas te quedas impresionado y en mi caso completamente pasmada por lo increíble que es este yacimiento arqueológico. Cruzar las puertas de Pompeya significa retroceder casi 2.000 años en el tiempo. Esta urbe del sur de Italia, situada a los pies del Monte Vesubio, conserva sus calles, casas, tabernas, templos y demás edificios, tal y como sus habitantes y la furia del volcán los dejaron en el siglo I. La que un día fue una próspera ciudad portuaria (aunque hoy el mar queda a varios kilómetros de allí en forma de la preciosa costa de Nápoles) se ha convertido en el yacimiento arqueológico más importante de cuantos perduran de la civilización romana.

Las excavaciones comenzaron en el siglo XVIII pero en la actualidad se siguen produciendo nuevos hallazgos que nos permiten conocer la antigüedad un poco mejor. En Pompeya conviven a diario turistas y arqueólogos (hay una pizzería dentro de la urbe incluso). El trabajo de estos últimos sigue sacando a la luz imponentes edificios, impresionantes pinturas y datos reveladores sobre la historia de la ciudad y su funesto final. Llevan excavado el 60% y ya nos advirtieron bien en el autobús que para verla y aprender de ella como es debido se necesitan 7 días, imaginaros si estuviera descubierta al 100%.








PD: Si no quieres tener ganas de morirte en los primeros 15 minutos andando por allí es OBLIGATORIO llevar los zapatos más ultra cómodos que tengas, que las calzadas se conservan muy bien pero son poco ergonómicas. Recuerdo a una señora que vi con su familia y ni me percaté en ella porque di por sentado que tenía problemas para andar porque era coja, hasta que mis compañeras me dijeron que lo que pasaba era que llevaba tacones.

¡Hola, hola, hola! ¿Qué tal todo por aquí? Espero que de lujo. El lunes no publiqué porque estaba de viaje como buenamente sabéis pero hoy estoy ya por aquí y todo vuelve a la normalidad. Y aprovechando que he salido y que tengo la sección De Tournée un poco abandonada voy a haceros unas cuentas entradas con las ciudades italianas que he estado visitando estos días y para los que ya os enseñé lo que me iba a llevar en la maletaRoma, Pompeya y Bolonia. Empezamos con la que en más tiempo estuve: Roma

La llamada Ciudad Eterna, por los monumentos que en ella se hallan y que han pervivido desde el antiguo Imperio romano, es una de las ciudad con más historia de Europa y en mi opinión una ciudad preciosa aunque sorprendentemente un tanto sucia. Un paseo por Roma es un viaje al pasado donde podemos conocer de primera mano las reliquias heredadas de sus diferentes épocas de máximo esplendor: el foro, el Coliseo, el panteón de Agripa, el arco de Constantino, el castillo Sant´Angelo, la plaza de España, la fontana di Trevi o la basílica de San Pedro de Vaticano. ¿Y la gastronomía italiana? Oh Dios la cocina italiana que cosa tan maravillosa, he disfrutado una barbaridad de las comidas de allí y he cumplido un sueño de alimentarme a base de pasta y pizza durante 5 días 😂.

Estuve tres días allí y vi muchas cosas pero me dejé otras tantas sin ver y estoy deseando volver a ir, en serio es una ciudad preciosa y si te gusta la historia es una parada obligatoria en tu vida.

Colosseo desde la calle del alojamiento.

Colosseo desde dentro, simplemente impresionante.

Arco de Constantino.

Altare della Patria - Monumento a Víctor Manuel II

Fontana di Trevi

Pantheon

Templo de Antonino y Faustina

Arco di Tito

Vistas desde el Palatino


Por Roma - La Ciudad Eterna

by on octubre 14, 2021
¡Hola, hola, hola! ¿Qué tal todo por aquí? Espero que de lujo. El lunes no publiqué porque estaba de viaje como buenamente sabéis pero hoy e...

Como os vengo ya anunciando con anterioridad me voy a Italia a pasar unos días. En mi anterior escapada a la playa me quedé con ganas de mostraros todos los modelitos que pueden caber en una maleta pequeña y en esta ocasión no se me pasa. Voy a enseñaros todo lo que cabe en un equipaje de mano si sabes organizarte bien.

La maleta que llevo para toda mi estancia en Italia es un equipaje de mano 40x20x25, que son las medidas que se permite llevar en la compañía Ryanair sin tener que facturar ni pagar ningún suplemento en el billete. Estas bolsas de viaje son muy fáciles de encontrar en Amazon ya que están pensadas y diseñadas para este tipo de compañías aéreas. La mía es la de la imagen de abajo, cuesta 17.99€, pero si compras dos la unidad cuesta 15.99€, así que si vais varias personas que no tengan maleta comprar un pack de dos es una buena opción para ahorrarse unos eurillos (como ha sido mi caso). Además comprarse la bolsa ya sale más barato que facturar una maleta que no cumpla las medidas así que me parecen todo ventajas.


Ahora vamos a lo importante y lo que más sorprendida me ha dejado: la capacidad de esta bolsa. Os voy a ir enumerando todo lo que voy a llevar al viaje solo usando de equipaje esta "maletita". Creo que no me he dejado nada y todo lo que llevo es utilizable y necesario. Así como consejito para que todos tus atuendos en el viaje estén optimizados os aconsejo elegir y seguir una temática para que todo lo que lleves sea fácilmente combinable, en mi casi he elegido el leopardo + denim + básicos de la misma gama cromática.

0. Antes de empezar a planear cualquier maleta lo primero que hay que hacer es mirar la previsión del tiempo atmosférico que va a hacer en las fechas en las que tenemos previsto hacer el viaje. En este caso concreto esto es lo que se espera que haya en Roma del 8 al 12 de octubre.

1. Chaquetas. Estamos en otoño que no se le olvide a nadie así que una chaqueta nunca está de más. En mi caso voy a llevar dos una cazadora negra medio recia y un kimono de leopardo más finito. La cazadora la llevaré puesta para ahorrar espacio y el kimono irá en el equipaje.

2. Zapatos cómodos y acorde con el tiempo. Yo he elegido a mi vieja confiable: mis Vans. Me parece una estupidez llevarme varios zapatos para estar 5 días en un sitio, así que he elegido unos que llevaré todos los días, mi criterio ante esto es sencillo: lo más cómodos que tengas. Nada de estrenar zapatos o de llevar unos que te hayan hecho algo de herida alguna vez, normalmente en los viajes se anda mucho y es esencial llevar un calzado cómodo para que el viaje sea placentero y no una tortura. Obviamente los llevaré puestos para subir en el avión así que es más sitio ahorrado en el equipaje.

3. Algo chic, cómodo y de 1 pieza. Soy muy fan de las prendas que te visten entera solo con una pieza (vestidos y monos), ocupan poco espacio y te arreglan un look casi que completo. En mi caso he elegido llevarme dos monos porque pensando en que voy a andar mucho tengo que tener en cuenta un hándicap que tiene ser muslona: los roces, así que con pantalones no hay contacto por lo que no hay roces, todo correcto. El marrón que ya os lo he enseñado en una entrada anterior y uno negro. 

4. "Pijama". Este es un truquillo que siempre me guardo en la manga, jugar con el concepto "pijama", uso este conjunto de ropa para cubrir dormir cómoda y el "por si acaso" ¿cómo? Muy fácil, me llevo como ropa de pijama unos leggins negros y una camiseta ancha cómoda. ¿Qué todo va bien? Pues tengo un pijama comodísimo. ¿Qué pasa algún imprevisto? Tengo unos preciosos leggins negros y una camiseta que me pueden salvar un conjunto de ropa.

5. 2 pantalones vaqueros. Poco que añadir sobre las ventajas de tener unos vaqueros de quita y pon: básicos, resistentes, sencillos, cómodos y muy versátiles. La única desventaja que les veo es el sitio que ocupan así que unos puestos para el viaje de ida y solucionado.

6. Camisetas. Ecuación para elegir el número de camisetas que llevar a un viaje: nº días fuera - piezas de cuerpo entero. En mi caso es 5 días - 2 monos = 3 camisetas. También tener el cuenta la opción de la camiseta del pijama y/o meter una más si sobrara espacio.

7. Cinturón. 1 sólo, sencillo, cómodo y bueno, llevar puesto para ir en el avión.

8. Mini neceser. Cuanto más mini mejor, tenemos que tener en cuenta las limitaciones de líquidos en equipaje de mano en los aeropuertos y aviones (10 piezas de 10ml cada una como máximo). Pero que no cunda el pánico, pensad que en el alojamiento tendrán cosas de baño y sino es el caso allí también habrá tiendas con botes de champú, gel y demás. Es algo que podemos adquirir allí así que 0 drama. Ah, y toallas tienen en el hotel así que un bulto menos que cargar.

9. Pañuelo multiusos. Ocupa poco sitio y nos puede servir para el pelo, para el cuello, para atarlo a la maleta para identificarlo... En mi opinión por el sitio que ocupa y la utilidades que puede tener es útil llevarlo.

10. Ropa interior de sobra. He aquí mi ecuación para la ropa interior: sujetador 1 cómodo puesto, bragas/tangas=número de días fuera en la maleta + la puesta, calcetines=días fuera+1 + los puestos. Además no olvidar nunca una bolsita para echar la ropa interior sucia para lavar ya en casa a la vuelta.

11. Otros indispensables. Esto ya va completamente a la elección del viajero, son esas pequeñas cositas con las que no sabes vivir sin ellas pero no son necesarias en el aeropuerto, en mi caso serían pañuelos de sobra, mi botiquín tamaño monedero pequeño, la funda de las gafas de ver, y un corto etcétera.


Por otro lado también hay que tener en cuenta el tiempo atmosférico no solo para la ropa normal, sino para la ropa especial, en mi caso es la lluvia. Como un paraguas abulta mucho me he optado por elegir llevarme un chubasquero, es un por si acaso, pero me parece práctico teniendo en cuenta de que dan lluvias para esos días. No tenía ningún chubasquero ya que donde vivo la lluvia es algo inusual, así que he comprado este por Amazon.

12. De última hora. Viendo el parte meteorológico, que me sobraba sitio en la maleta y que soy un tanto friolera decidí llevarme conmigo una sudadera y una camiseta de manga larga más por el por si acaso.

+. Justo antes de ir al aeropuerto. Las cosas que debo echar en la bolsa de viaje antes de irme y que no se me deben olvidar: Cargador del móvil y otras cosas necesarias pero que no vayas a necesitar en el aeropuerto.

Todos estos "extras" estoy tranquila porque me caben en la maleta, mirad todo el espacio que me sobró cuando metí la ropa que os he enseñado en la foto numerada. Así tengo sitio para si compro allí cosas poder traerlas sin tener que facturar nada de nada 😃

¿Y lo importante como la documentación de identidad, móvil, pasajes de embarque, certificado COVID, monedero? Directo para la riñonera. La riñonera no se considera como equipaje de mano así que puedes llevar una para las cosas más importantes tenerlas siempre contigo y que no te ocupen un espacio extra en la bolsa de viaje.

Yo me he pillado esta por Amazon, tiene múltiples bolsillos, es bastante espaciosa para ser una riñonera y me parece muy bonita y estilosa, por lo que es muy probable que la siga utilizando para mi día a día. Para el viaje ya a suplir a mi bolso de normal, aquí llevaré el móvil, el monedero y la documentación para el embarque, y el resto de cosas como pañuelos, pintalabios, llaves....


Espero que esta entrada os haya gustado, y aprovecho este espacio para daros las gracias a todas las personas que se han parado en mi entrada anterior y me han dado su apoyo, 

💚 Muchísimas gracias 💚


ACTUALIZACIÓN - Si quieres ver los outfits que puede hacer con este equipaje puedes verlo en las siguientes entradas:

Por Roma - La Ciudad Eterna

Por Pompeya - Ciudad atrapada en el tiempo

Hola corazones, esta entrada de hoy va a ser completamente distinta a lo que por aquí estáis acostumbradas a ver. Es más una manera de terapia para mí que una entrada interesante para vosotras pero en parte siento que me lo debo, que debo verbalizar esto a ver si así lo saco de mí y deja de hacer callo.


Tengo un pánico terrible a conducir bajo la lluvia, tanto que me quedo petrificada como si la mismísima Medusa me hubiera mirado a los ojos y me hubiera convertido en una estatua. Y os podréis preguntar ¿a qué viene esto ahora? Pues a que es una de esos traumas que llevo dentro callados negándolo y silenciándolo pero ayer me explotó en la cara.


Volvíamos de Murcia ciudad a mi pueblo por la autovía lloviendo de noche y estas circunstancias hicieron que se abriera una puerta que he intentado tener sellada en mi mente, y todo lo que había ahí adentro reprimido salió. Me rompí por completo, no estaba preparada para volver a sobrellevar esta situación. Lo único que quería hacer era llorar, llorar y llorar porque no podía ni mantenerme en pie, las piernas me temblaban como si estuviera viviendo un seísmo de 8 grados. Quería decir lo que me estaba pasando pero no podía porque solo de pensarlo se me venía un pedazo de nudo a la garganta que rompía en forma de más llanto, pero todo ese tiempo en silencio y llorando me sirvió para una cosa limpiar lo que tenía dentro. Hoy con esto ya pasado puedo ver claramente donde esta el nacimiento de este horrible pánico y esta vez en vez de callármelo y dejarlo dentro de mí quiero sacarlo y que no haga los estragos que me ha ido causando.


Hará unos cinco años una mañana de lluvia quedé con mis compañeras de clase para ir a clase como todos los días, pero este día en particular como estaba lloviendo una de ellas decidió llevarse el coche para no mojarnos en el trayecto. Cuando estábamos esperando a que llegara la última para irnos a clase una de ellas empezó a decir "qué pereza ir a clase con este lluvia" seguimos el tema de conversación y salieron propuestas como "¿y si no vamos?" "¿dónde podemos ir si no vamos a clase un día así?" y yo que soy una planeadora nata propuse que si todas estábamos de acuerdo podíamos coger e irnos a algún Centro Comercial a pasar la mañana, por un día que no fuésemos a clase no pasaría nada y ¿qué podía salir mal?. Cuando llegó la compañera a la que estábamos esperando le propusimos el plan y le pareció genial así que sin mucho más que planear pusimos rumbo al Centro Comercial de Cartagena.


Recordaré siempre como íbamos en el coche, la conductora era mi mejor amiga de toda la vida, yo de copiloto, detrás de mi iba la más joven y a su lado detrás de la piloto la que más tardó. Llovía, llovía y llovía, no paraba de llover el cielo estaba oscuro por la cobertura casi opaca de las nubes, pero nosotras estábamos felices porque íbamos a pasar un día diferente, y tan diferente que fue. Cuando estábamos ya casi que llegando había los restos de un animal atropellado en la calzada y la conductora viró un poco el volante para esquivarlos y a partir de ahí poco a poco cuando intentó volver a situarse correctamente en el carril el coche empezó a hacer S de más pequeñas a más grandes perdiendo el control total del vehículo, hacíamos S de un carril a otro hasta que empezamos a dar giros completos en la calzada, jamás olvidaré la impresión que me dio ver un camión de frente viniendo hacia nosotras porque nosotras estábamos en sentido contrario en la autovía porque estábamos girando y la impotencia de no poder hacer nada, ojalá y hubiera habido gritos porque el silencio de nuestro terror hizo que los sonidos de la lluvia sobre el  coche fuera lo que se me quedara grabado en la cabeza a sangre y fuego, ¿sabéis eso de que dicen que la vida se te pasa ante los ojos antes de morir? Pues yo vi la mía y pensé ¿ya está esto es el final?, y boom chocamos contra el quitamiedos de la izquierda y ahí fue cuando el coche se quedó parado, el resto de vehículos nos esquivaban, nosotras seguíamos es estado de shock, le hablé con toda la calma del mundo a mi amiga la piloto y le dije que si se veía capaz a llevar el coche hasta el arcén de la derecha, automáticamente se puso a hacerlo como si fuera un robot. Cuando estuvimos ya paradas en el arcén sucedió, empezamos todas a llorar. Cuando vi a todas mis compañeras llorando por la genial idea que yo había propuesto no sé de donde me vino la fuerza para reprimir todo lo que llevaba dentro y tomé como buenamente pude la riendas de la situación, que ya está que estábamos bien, que estábamos vivas, que ninguna tenía ningún golpe ni herida, que si el coche había conseguido volver a arrancar después del golpe podíamos volver a arrancarlo y salir por la próxima salida y así salir de la autovía, que todo se podía solucionar, que había sido un susto, que el seguro del coche haría algo con el golpe del coche. Todas se fueron calmando poco a poco y a partir de ahí todos mis fuerzas se quedaron concentradas en seguir en ese estado de tranquilizadora de que todo tenía solución de que no había sido nada, lo que yo quería hacer era llorar pero no lo hice, ni una lágrima más hasta que no estuviera en casa, y ahí nació todo. No recuerdo muy bien en que orden vino la policía, la madre de la conductora, salimos de la autovía, caímos en un pueblo de una sola calle y vino el novio de la que llegó la última. Yo seguía en mi papel de tranquilizadora que no cundiera el pánico que ya había pasado todo. 


Al final volví a mi casa sin haber soltado ni una lágrima, lo único que había hecho era reprimirlo todo metiendo todas esas emociones en lo más profundo de un cajón en mi cerebro y empujando para poder cerrar la puerta con llave. Cuando llegué a mi casa subí a mi habitación y ahí me permití llorar, estuve llorando un poco y entró mi hermana pequeña, me preguntó que me pasaba (yo no había avisado a nadie en mi casa para que no se preocuparan) y volví a recoger las lágrimas y se lo conté quitándole hierro al asunto para que no se preocupara, que todo estaba bien que había sido una tontería. Con esta actitud de querer proteger a mi hermana ante esta situación de alguna manera lo único que hice fue pegar otro empujón a mis emociones y vivencias ese día y reprimirlas un poco más. Después de este mal trago me sentí incapaz de contárselo a mi madre, si contándoselo a mi hermana había sufrido no me quería ni imaginar lo que me iba a pasar cuando se lo contara a mi madre y opté por el silencio.


La única persona a la que me atreví a contárselo fue a mi pareja por aquel entonces (era mi primer novio, ese tipo de amor al que quieres con locura) y su respuesta ante mi intento de abrirme ante él fue ningunear mi experiencia y pasar de ella como si no hubiera sido nada importante. Jamás olvidaré su respuesta después de que le contara todo lo que había pasado, con lágrimas en los ojos y un pedazo de nudo en la garganta que con cada palabra rompía un poco para poder dejar escapar el dolor que me quemaba en el corazón: "Pues yo esta semana he instalado una antena de 12m". Me quedé cuajadísima, yo le contaba lo más traumático que me había pasado en la vida desnudándome emocionalmente ante él y él como quien le dice que he ido a la charcutería esta mañana a por jamón de york. Esta rabia e impotencia le pegaron otro empujón a estas emociones y las volvieron a meter otra vez en el cajón pero esta vez un poco más profundo aún. Como dato curioso os digo que dos semanas después de esto corté con él y ha sido de las mejores decisiones que he tomado en mi vida.


Mi último intento de sanar esto que llevaba dentro fue con mis compañeras con las que había vivido esto, pero cuando lo intenté vi que primaba la ley del silencio y que ninguna quería sacar el tema; y con mi grupo de amigas no puede hacerlo porque la conductora también estaba en este grupo así que nada, callo para siempre.


Después de esta vivencia para mí traumática me he vuelto a ver en ocasiones en coches conduciendo bajo la lluvia, siempre me pongo tensa, no puedo respirar bien y no doy al habla hasta que no llegamos al destino o deja de llover. Pero el caso de anoche por las circunstancias coincidentes me hicieron reventar y todas esas emociones me impregnaron de arriba abajo no dejando ni una célula en mi cuerpo libre de ese terror. En plena lluvia conducía mi novio mi coche porque cuando yo intenté arrancar el coche me quedé de piedra y él se ofreció a llevarnos de vuelta a casa conduciendo él, eso sumado a su tipo de conducción, la fuerte lluvia y la oscuridad hicieron que todo se me removiera. Paramos en un área de servicio porque yo no podía estar más tiempo dentro del coche siendo la copiloto y viéndome otra vez en una situación similar a la que había estado tanto tiempo reprimiendo, cenamos en el área de servicio, yo estaba completamente ida todo había vuelto a mi y no sabía que hacer, cuando mi pareja intentó mencionar el viaje que llevábamos en la autovía le pedí que por favor no sacara el tema hasta que yo no pudiera hablar (obviamente no había hablado con él nada de mi trauma pasado y no sabía que me estaba pasando). 


Del área de servicio a casa conduje yo, os parecerá una tontería pero verme conduciendo yo bajo la lluvia y viendo que tenía el control de la situación me hizo sentir mejor. Cuando llegamos a casa intenté volver a reprimirlo todo para no darle la noche a mi pareja pero cuando subí la persiana del comedor me quedé mirando y escuchando la lluvia en la oscuridad y él vino y me abrazó por detrás y me pidió perdón por como había conducido y entonces ahí ya no pude reprimir nada más y empecé a llorar todo lo que no había llorado en su día y a llorar todo lo que he callado todos estos años. Le pedí que simplemente me abrazara y que fuera paciente, que cuando yo pudiera le diría que me pasaba, lo intenté anoche pero me fue imposible, el nudo seguía en mi garganta y no me dejaba hablar. He pasado toda la noche sin dormir poniendo las cosas en su sitio, no iba a volver a reprimir mis emociones en un cajón pero para que eso cupiera en mí tenía que hacer hueco. Ayer di el primer paso para sanar esto: explotar y no volver a reprimir, lo acepté, me perdoné por mis decisiones y me di las gracias por permitirme hacerlo. Y hoy estoy dando el segundo paso que es sacarlo de mi, esta vivencia ya no solo vive en mi sino que la he sacado en forma de este texto, no lo voy a negar, sucedió y ya está tengo que aceptarlo y vivir con ello no como una piedra colgando de mi cuello sino como una experiencia más. El tercer paso será poder verbalizar esto, no he hablado de este tema en todos estos años porque literalmente me bloqueaba cuando intentaba hacerlo y esto se tiene que acabar.


Gracias a las que hayáis llegado hasta aquí y si os queréis quedar con algo de toda esta historia que no sea con mi trauma sino con que no hay que reprimir lo malo que nos sucede, soltarlo y dejar que pase por vuestras vidas.


Y no os preocupéis la próxima entrada volverá a ser completamente normal, esto es simplemente un artículo para permitirme sanar 💚

Sanando un trauma

by on octubre 04, 2021
Hola corazones, esta entrada de hoy va a ser completamente distinta a lo que por aquí estáis acostumbradas a ver. Es más una manera de terap...